Así se manipula al consumidor, de Martin Lindstrom

En “Así se manipula al consumidor”, de Martin Lindstrom, te explican de forma muy gráfica cómo las empresas consiguen lavarnos el cerebro y que compremos sus marcas

En “Así se manipula al consumidor”, su autor descorre las cortinas y sirve una trepidante exposición de cómo publicistas y empresas nos hacen creer que nos sentiremos despojados, estúpidos y unos parias a no ser que compremos el nuevo modelo de iPad o la nueva marca de desodorante o esa marca de cochecito cuyo precio es igual al alquiler mensual de nuestro estudio. Igual que hago yo en mi documental, él pretende exponer todo lo que sucede en las profundidades del marketing y la publicidad. Sólo que él cuenta con una clara ventaja: forma parte de este mundillo. Martin nos lleva a salas de reuniones de todo el mundo. Habla con directivos de publicidad y marketing y personas del sector. Comparte batallitas sensacionales, entre ellas algunas propias.

Así se manipula al consumidor, de Martin Lindstrom
Así se manipula al consumidor, de Martin Lindstrom

A continuación, del libro “Así se manipula al consumidor”, puedes leer parte del Capítulo 4 “Cómpralo y echa un polvo”. Todo el libro es igual de apasionante.

Rocíate y vendrán

¿Cómo sé que los hombres piensan en el sexo 32 veces al día? Porque hablé con David Cousino, respetado directivo de Unilever y experto en el conocimiento del consumidor y el mercado, que compartió conmigo esta información y muchos otros sorprendentes descubrimientos del equipo de investigación interno de Unilever como resultado de la preparación del lanzamiento de lo que se convertiría en una marca multimillonaria: Axe.

Axe es una línea de productos de cuidado personal para hombre que incluye desodorantes corporales en espray, barra y bola; champús, y geles de ducha con nombres como Apollo, Kilo, Phoenix, Tsunami y Voodoo. Lanzada en Estados Unidos en 2002, Axe es famosa en los círculos de marketing por la astuta forma en que posicionó sus productos como auténticas feromonas embotelladas; pociones mágicas que podían transformar al feo más grasiento, flaco y propenso al acné, en un imán para el sexo, seguro de sí mismo, guapísimo y escultural. La historia entre bastidores de cómo Unilever creó esta ahora legendaria campaña de Axe no es una mera demostración del poder del sexo en la publicidad, sino también un ejemplo fascinante de cómo las empresas y los vendedores investigan con todo detalle lo más profundo de nuestras psiques (nuestras esperanzas, sueños e ilusiones) para elaborar campañas provocativas, escandalosamente sexuales y muy exitosas que exceden los límites de la publicidad como la conocemos.

En primer lugar, el equipo de Unilever llevó a cabo a través de la red una amplia y exhaustiva encuesta a 12.000 chicos y hombres de entre 15 y 50 años de todo el mundo: desde Estados Unidos hasta el Reino Unido, México, Sudáfrica, Turquía o Japón. Pero no era una encuesta normal; planteaba a los participantes una serie de preguntas muy personales y, en cierto modo, incómodas, como: «¿Qué estrategia tienes para conquistar a una chica?», «¿Cuándo te sientes realmente inseguro?», «¿Cuándo te rechazó una chica?», «¿Cuál es tu fantasía sexual ideal?» y la mencionada antes: «¿Cuántas veces al día piensas en el sexo?». ¿Por qué Unilever planteó estas preguntas? Cousino, cuyo equipo analizó con posterioridad los resultados país por país, recuerda: «Queríamos identificar las verdades humanas de los hombres. Lo que mueve a los hombres es lo mismo, independientemente de dónde vivan, de dónde hayan nacido o de quiénes sean».

Los resultados fueron, cuanto menos, reveladores (no hay nada como el anonimato de la web para que un tipo lo suelte todo). Puede parecer un estereotipo o una escena de una mala peli porno, pero resulta que la principal fantasía de los hombres es ésta: un chico u hombre ocioso en un jacuzzi rodeado de tres o cuatro mujeres desnudas. Hay una botella de champán cerca, con la espuma cayendo en el jacuzzi. Según estas respuestas y otras, el equipo de Axe advirtió algo: la fantasía masculina suprema no es que una mujer sensual los encuentre irresistibles, ¡sino que varias mujeres sensuales los encuentren irresistibles! Ése fue el gran descubrimiento que pronto se convertiría en la esencia de la campaña de Axe. Cousino explica: «Nos dimos cuenta (o más bien confirmamos…) de que si queríamos que la campaña tuviera éxito, debía hacer hincapié en el tema de las feromonas de la marca». Pero, un momento, estos vendedores aún no habían acabado las investigaciones.

A continuación, con espíritu de camaradería masculina, Cousino y sus colegas de Unilever acompañaron a unos cien varones (se llevaron a cabo estudios idénticos en países europeos, América del Norte y Latinoamérica) de entre 15 y 50 años a bares hasta las tres o las cuatro de la madrugada y, mientras tomaban muchas notas a escondidas, los observaron en acción. Su objetivo era ver cómo estos hombres elegían a mujeres entre la multitud y finalmente las abordaban (para analizar su «juego», por así llamarlo). Tras estudiar de manera minuciosa páginas y páginas de notas y mediante un proceso que en el sector se conoce como «segmentación», el equipo de Unilever aisló seis perfiles psicológicos de animal macho, el usuario potencial de Axe.

El desglose:

El depredador, como Cousino lo describe, encubre su inseguridad tras una fachada de bravucón jactancioso. Conduce un coche de marca, viste ropa sofisticada y está siempre al acecho. Siente poco o ningún respeto por las mujeres, y es muy mentiroso: puede mentir a una mujer sobre su trabajo (cuando, de hecho, está en el paro), sobre dónde vive (por lo general con sus padres), etcétera. El depredador suele tomar como objetivo a mujeres que salen solas, con preferencia a las ebrias, de las que puede aprovecharse. En resumen: el depredador es la peor pesadilla de cualquier mujer (y de su padre).

Talento natural. Se trata del varón inteligente, atlético, con éxito, carismático, seguro de sí mismo por naturaleza; el tipo que los demás hombres quieren tener cerca y que las mujeres encuentran atractivo. Suele conseguir a las mujeres que pretende, aunque nunca con engaños (curiosamente, cuando los investigadores de Axe preguntaron a todos los hombres, descubrieron que en su mayoría no sólo querían ser el tipo con talento natural, sino que muchos creían serlo. Era como una versión sexual del efecto del lago Wobegon).

El tipo matrimonio, es exactamente eso: dulce, confiado, respetuoso y seguro de sí mismo. Es el tipo que una mujer quiere presentarle a su madre (a pesar de lo que digan las mujeres solteras, según el estudio de Unilever «el tipo matrimonio» constituye un segmento bastante amplio de la población masculina joven).

El eterno amigo. No hay peor golpe de gracia para un joven enamorado que oír las palabras: «Lo siento, pero… me gustas como un hermano. ¿No podemos ser sólo amigos?». Sin crueldad, Cousino destaca: «Los ves deshincharse ante ti». No es extraño que bastantes homosexuales (y los gais que no han salido del armario) aparecieran en esta categoría.

El principiante inseguro. Estos pobres jóvenes no tienen la menor idea de cómo hacer para acercarse a las mujeres. Junto con «el tipo matrimonio» y los de talento natural, Estados Unidos cuenta con una gran cantidad de principiantes inseguros. Irónicamente, en apariencia recuerdan al depredador, porque cuando se acercan a las mujeres se comportan de manera que las incomodan, pero sus motivos son honestos y no engañosos.

El principiante entusiasta. Estos jóvenes tampoco tienen la menor idea de lo que hacen, pero transmiten entusiasmo más que repulsión. Puede que no triunfen, pero nadie les dirá que no se han esforzado.

De modo que, una vez que los investigadores de Axe hubieron aislado estos seis segmentos, ¿qué hicieron con la información? El primer paso fue averiguar cuál de los seis tipos de hombre era su mejor objetivo. Decidieron que la elección más evidente era la del principiante inseguro, seguido del principiante entusiasta y del talento natural. ¿Por qué? Pues bien, los vendedores concluyeron que a los dos primeros segmentos, por su falta de autoestima y experiencia, resultaría fácil convencerlos de que Axe sería la clave para mejorar su éxito con las mujeres; se rociarían para aumentar su autoconfianza. Por el contrario, los tipos con talento natural no necesitaban dosis de autoconfianza, pero se les podría convencer de que utilizasen Axe como toque final antes de salir. Lo cual no tenía nada que ver con los depredadores, por ejemplo, de los que los vendedores sabían que jamás creerían necesitar ese producto, ni otra cosa para triunfar con las mujeres que su sex appeal.

Por lo tanto, con el principiante inseguro como principal objetivo, Axe se presentó con una serie de anuncios televisivos de treinta segundos que explotaban lo que su investigación había revelado como la fantasía masculina suprema: ser irresistible no sólo ante una, sino ante varias mujeres sensuales. Estos anuncios se convirtieron en una genialidad del marketing. En una publicidad de treinta segundos, un ejército de amazonas en bikini, atraídas por el irresistible perfume, asalta una playa vacía para rodear y seducir a un joven escuálido e indefenso que utiliza Axe. En otro, un joven desnudo y lleno de jabón se está duchando cuando, de repente, el suelo del baño se agrieta y cae (aún desnudo y lleno de jabón) en un sótano repleto de jóvenes mujeres ligeras de ropa, que empiezan a dar brincos y a hacer movimientos de caderas tan lascivos que provocarían a una estrella del porno.

En otro menos que sutil anuncio de Axe, una mujer dice: «Nadie quiere jugar con material sucio», antes de proceder, con la ayuda de una asistenta («Mónica, ¿puedes ayudarme con estas bolas sucias?»), a limpiar y acariciar dos bolas blancas de golf con sus muy cuidadas manos. En otro, en el que un par de universitarias arrastran y meten a un intelectual presumido en lo que es, en apariencia, un tocador, la sugerente promesa es: «Si lo rocías, vendrán». Y hay más: a un grupo de mujeres jóvenes les alcanza con una profunda inhalación el olor de un hombre Axe cercano para, de inmediato, sentirse obligadas a darle sus números de móvil; en otro, un hombre se rocía con el espray corporal Dark Temptation de Axe, que de inmediato lo transforma en un trozo de chocolate de tamaño natural, que un grupo de fogosas mujeres de la calle mordisquea provocativamente durante el resto de la publicidad de treinta segundos. El mensaje de estos anuncios no puede ser más claro: utiliza Axe y echa un polvo. Varias veces y con distintas mujeres.

La campaña fue un éxito inmediato y, rápidamente, Axe se convirtió en la marca número uno del sector de antitranspirantes-desodorantes masculinos, lo cual en 2006 aportó a Unilever 71 millones de dólares en ventas (50 millones de dólares más que su principal rival, Tag), y en 2007, 186 millones de dólares (excluyendo las ventas de Walmart), esto supone un incremento del 14 por ciento; a años luz de su rival más cercano. Es más, las ventas de otros productos de la marca también se dispararon, porque los espráis corporales suelen utilizarse como «fragancia de prueba» y, si un joven simpatiza con una marca, es más posible que compre otros productos de la misma empresa (lo que los del sector denominamos el «efecto halo»). Además, Axe había alcanzado fama mundial por sus anuncios audaces, que fueron calificados de distintas maneras: divertidos, brillantes, ofensivos o escandalosamente sexistas. En cualquier caso, fue publicidad gratuita y funcionó.

No obstante, el inmediato éxito de la marca pronto se volvió en su contra. El problema fue que los anuncios habían funcionado demasiado bien convenciendo a los principiantes inseguros y a los principiantes entusiastas de que compraran el producto. En todas partes, presumidos y estúpidos compraban grandes cantidades de Axe y esto dañaba la imagen de la marca. A la larga (por lo menos en Estados Unidos), para la mayoría de los estudiantes de instituto y universidad, Axe se había convertido en la marca de los perdedores patéticos, y no es de extrañar que las ventas decayeran.

Entonces, Axe tuvo que enfrentarse a otro gran problema. Los estudiantes de instituto inseguros estaban tan convencidos de que Axe los haría sexualmente atractivos que empezaron a empaparse del producto. A fin de cuentas, si Axe = sexo, luego, más Axe = más sexo, ¿no? Según CBC News: «Algunos chicos se empapan de Axe, por lo visto creyendo en los anuncios que muestran a un joven poniéndose desodorante y encontrando de inmediato a una bella mujer». Los estudiantes apestaban tanto a Axe que el fenómeno se convirtió en una distracción en la escuela. En Minnesota, los funcionarios del distrito escolar intentaron incluso prohibirlo, afirmando que «se abusa de este espray para hombres y el hedor del aerosol supone un peligro para los estudiantes y el cuerpo de profesores». El director de una escuela canadiense empezó a confiscar los envases de Axe. Un profesor declaró: «Se lo rocían por la cabeza y el cuello. No se dan cuenta de lo potente que es ese olor […]. No son conscientes de cómo uno se convierte en una maloliente bomba andante, [que es] básicamente lo que son».

En la actualidad, Unilever está reforzando la marca con una serie de vídeos virales más centrados en mostrar a los hombres dónde deben aplicarse Axe. Naturalmente, también están cargados de alusiones sexuales; tras rociar un maniquí, la portavoz le arranca de un tirón el brazo derecho y empieza a azotarse llorando: «¡He sido mala!».

A pesar de estos pequeños tropiezos, el éxito disparatado de la campaña publicitaria de Axe demuestra lo que puede suceder cuando una marca y sus habilidosos vendedores investigan y conectan con nuestras fantasías y deseos sexuales más íntimos y arraigados. Y demuestra que, hoy en día, como siempre, nuestras fantasías y deseos sexuales más arraigados pueden ser uno de los persuasores más potentes que existen.

Aunque se siguen empleando algunas técnicas de marketing ya consolidadas, como la que acabamos de comentar, lo que la mayoría de la gente ignora es que empresas y anunciantes utilizan el sexo de muchas nuevas y engañosas maneras. En este capítulo analizaremos los provocadores resultados de algunos experimentos que llevé a cabo recientemente sobre el sexo en la publicidad, con algunas revelaciones impactantes sobre qué piensan los hombres heterosexuales cuando ven en publicidad cuerpos desnudos de hombres (pista: no es en sus novias) y con qué tipo de hombres las mujeres nunca confesarán tener fantasías (pista: basta con mirar los pósters de nuestras hijas preadolescentes). También examinaremos cómo los papeles cambiantes de hombres y mujeres en nuestra sociedad determinan la forma en que las empresas utilizan el atractivo sexual y la belleza para manipular al hombre del siglo XXI.

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Biografía del autor

Ángela Covas Riera, nació en Mallorca, España en 1973. Después de formarse en coaching en el 2008, decidió dar un cambio de rumbo a su vida profesional, y cambiar la consultoría IT, a la que se estaba dedicando hasta ese momento, por el coaching. A partir de entonces empezó a construir la vida que realmente quería y acompañar a las personas y empresas en el camino de su propio descubrimiento y en su transformación hacia una realidad más óptima.

Actualmente es coach, empresaria y mamá, y durante dos días a la semana se dedica a escribir. Es coach certificada por la ICF y ASESCO, Graduada en Psicología por la UOC e Ingeniera Técnica en Informática de Gestión.

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En el Arte de la Seducción, resumen, de Robert Greene se muestran las 24 claves que reúnen todas las estrategias para seducir a alguien.

Lo expuesto en “el arte de la seducción” es válido no solo en las relaciones sentimentales, sino en cualquier ámbito de la vida: en los negocios, entre amigos, en el entorno familiar… Cada tipo de persona (sirena, calavera, dandy, carismático, estrella, etc.) tiene unas armas que emplear y  una estrategia de seducción que también debe conocer para saber si está siendo seducido.

El Arte de la Seducción. Robert Greene
El Arte de la Seducción. Robert Greene

Tanto los hombres como las mujeres poseemos un arma formidable que nos permite cautivar a las demás personas y tenerlas a nuestra merced. Sin embargo, no todos han sabido sacar provecho de esta capacidad y esta estrategia de seducción. Allí donde la fuerza bruta no tiene cabida, resulta inútil o es socialmente inaceptable, la estrategia de seducción se convierte en una herramienta invaluable. La seducción nos permite lograr casi cualquier cosa: conquistar a la persona amada, ganarnos el aprecio de nuestros semejantes, abrirnos paso en el mundo de los negocios, alcanzar el poder político, persuadir a la gente para que haga lo que nosotros queremos e imponer las propias ideas a los demás sin ofenderlos ni presionarlos.

Conoce a los nueve tipos de seductor y averigua con cuál te identificas. Aprende en este resumen de “el arte de la seducción” las veinticuatro maniobras y estrategias que te enseñarán a crear un hechizo irresistible y vencer la resistencia de los demás.

Breve Resumen “El Arte de la Seducción”

R. Greene se tomó el trabajo de estudiar el tema de la estrategia de seducción a fondo y si bien, en el prólogo dice que esto va más allá de seducir a una mujer o llamarle la atención a un hombre,  en general los consejos y conceptos se aplican mas al juego de seducción amoroso que a otros casos.

Igualmente Robert Greene estudió personas famosas “seductoras” de su audiencia ya sea políticos como JFK o actores como Marilyn Monroe. Y con el conjunto de todo este estudio escribió el libro del que ahora verás un resumen.

En resumen, el libro “El Arte de la Seducción” consta de 2 partes bastante prácticas

1. Primera Parte de “El arte de la seducción” : Estilos de Seducción

Identifica 9 estilos de seducción de las personas. Basándonos en la premisa que todos seducimos para conseguir lo que queremos (desde un papel en una pelicula, hasta un votante en el día de la elección presidencial). Esta categorización me pareció muy útil, divertida para hacer el test en la familia y especialmente para aquellos que nos dedicamos a vender y a seducir con palabras, interesante.

2. Segunda Parte de”El arte de la seducción”: 24 Estrategias de Seducción

El autor te da consejos o ideas de lo que puedes hacer para lograr lo que quieres. Algunos consejos, me parece que casi la mayoría, se aplican a los “juegos de seducción” pero si sacamos del lado eso creo que nuevamente para aquellos que trabajen en ventas, que quieran lograr algo en la gente pueden ser útiles.

Resumen del libro

En “el arte de la seducción”, Robert Greene (que es un gran amante de la literatura y Francia) se interesa por los más famosos seductores como Cleopatra, Marilyn Monroe, Casanova, Don Juan, Josefina Bonaparte, Errol Flynn, etc. Habla de “seductores” en el sentido literal y diabólico de la palabra: aquellos que sacan a las personas del camino correcto. El autor cuenta muchas anécdotas sobre estos seductores, que sirven de ejemplo e ilustran sus consejos.

Algunos pasajes de las lecciones que el autor extrae de estas historias de seducción son claramente similares a la manipulación. Por lo tanto, en “el arte de la seducción” puedes conmocionarte por su lado amoral: de hecho, según Greene, el seductor es un cazador y lo que aspira es su futura víctima… Pero es una víctima que a menudo acepta ser seducida, no lo olvidemos. La seducción es un juego de engaños que, guiados inteligentemente, se convierte en un arte y en un verdadero placer para ambas partes. Y las relaciones entre el seductor y su “víctima” a menudo consentidos no son siempre lo que parecen, a nuestro juicio, con los prejuicios de nuestro tiempo.

Te invito a leer este resumen de “el arte de la seducción” con una mente abierta para no perderte la riqueza de este libro debido a anacronismos de análisis o principios morales demasiado rígidos. Uno puede tener una ética de la seducción y no ser necesariamente, al contrario de su reputación, una “ciencia amoral”.

Parte 1: Perfiles de seductores

En la primera parte de”el arte de la seducción”, Robert Greene nos invita a buscar a qué categoría o  categorías de seductor pertenecemos. De hecho, al ayudarnos a posicionarnos como un seductor, estos perfiles nos ayudan a trabajar en nuestras fortalezas. En esta parte, cada capítulo habla de un perfil de seductor. Ten en cuenta que podemos estar bastante fuera de varias categorías de seductores: distingue a la sirena, al libertino, el amante ideal, el dandy, el niño eterno, la coqueta, la encantadora, la figura carismática, la estrella…

Perfil 1: La sirena

La Sirena es una persona que posee una feminidad o una masculinidad exuberante. Pero no es tanto la belleza de la Sirena lo que cautiva, sino el sentido teatral de las fantasías que sabe cómo encarnar (este perfil suele ser femenino).

Perfil 2: El libertino

El libertino encarna una gran fantasía femenina (en su mayoría es un perfil masculino). La lección dada por el ferviente libertino es que la expresión de un deseo intenso induce a error tanto a la mujer como a la sirena que engaña al hombre. Para ilustrar, este es el personaje de Javier Bardem en Vicky Christina Barcelona. Este personaje me gusta mucho porque el autor demuestra que no hay necesidad de ser bello para ser una fantasía a los ojos de algunas mujeres.

Perfil 3: El amante ideal

El amante ideal es un artista que da forma a la ilusión que su objetivo necesita, es el cuidado de su amante. Este perfil es exigente porque tienes que concentrarte casi exclusivamente en el otro para descubrir lo que le falta. La mayoría de las personas están tan obsesionadas en mirar su propio ombligo que no pueden asumir ese papel, son incapaces de practicar la “escucha activa”. ¡Pero para aquellos que pueden, vale la pena!

Perfil 4: El Dandy

El Dandy sugiere una libertad que a la mayoría de la gente le gustaría disfrutar. La clave de su poder es la ambigüedad. La sociedad se compone esencialmente de personas que desempeñan su papel en primer grado: quienes se niegan a cumplirlo despiertan necesariamente interés. ¡Solo observa a Lady Gaga!

Perfil 5: El niño eterno

El niño eterno encarna cualidades de las que recordamos con nostalgia: espontaneidad, sinceridad, ausencia de pretensiones, etc. Es un poco como Patrick Jane, el mentalista. Su despliegue natural de debilidad desarma a sus interlocutores y lo hace comprensivo.

Perfil 6: La coqueta

La coqueta oscila entre la esperanza y la frustración. Sus hermosas promesas no se cumplen a menudo, pero conducen a su presa a empeorar su situación aún más.

Perfil 7: El encantador

El encantador usa lo último en seducción, manipulación: comodidad… Empático, se adapta al estado de ánimo de su objetivo para tranquilizarlo, no genera controversia, no se enoja. Su indulgencia actúa como una droga, y le gusta poner en valor a los demás para convertirlos en el mayor defecto del hombre: la vanidad.

Perfil 8: La figura carismática

La figura carismática fascina por una energía interna, una confianza en sí mismo, una determinación que le da la estatura casi sobrenatural de un Dios y es contagiosa. Nos gusta ser guiados, especialmente por aquellos que prometen aventura y fortuna. Entonces es una especie de líder.

Perfil 9: La estrella

La Estrella atrae todas las miradas y permanece inaccesible. Criatura ideal, actúa subliminalmente. Pero la Estrella crea una visión placentera que es solo una ilusión. El peligro es que sus fieles se aburran, que la ilusión deja de cautivar.

Perfil 10: El antiseductor

El antiseductor es el que no debes envidiar, el que nunca tienes que ser. Aquí puedes ver todos los tipos de antiseductores  para huir de estos comportamientos.

Perfiles de las víctimas

Robert Greene describe los dieciocho perfiles típicos de víctimas, dieciocho perfiles para ser seducidos de acuerdo a sus debilidades. Su teoría es que cada perfil ofrece su ángulo de ataque, una brecha en la que el manipulador del seductor puede atacar. Según él, solo una víctima ideal puede dar lugar a una buena cacería.

Pero, antes que nada, sepan que no me gusta su terminología. Para mí, la seducción es algo que debe ser “ganar-ganar”. La persona seducida no pierde nada cuando cede ante el seductor, ambos ganan algunos orgasmos. Bueno, esa es solo mi opinión.

Entonces, es obvio que la psicología es lo más importante en la seducción. Si podemos ofrecerle lo que le falta a una persona, necesariamente lo complacerás (a menos que carezca de un mejor amigo). Sin embargo, cuando hacemos acercamientos en clubes nocturnos o en la calle, es difícil definir en pocos minutos a qué categoría pertenece una persona. Si fuera obvio calibrar tan rápido, todos seríamos buenos para la seducción.

Por eso, finalmente, te aconsejo que no uses el lado de “manipulación” de este libro. Prefiero aconsejarte que te concentres en el perfil de seductor que te gustaría ser y lo refuerces. Eres un cierto tipo de seductor que atrae a cierto tipo de mujer, acéptalo. Siempre es bueno saberlo para conocerse mejor y saber en qué tipo de mujeres centrarte. No olvidemos que esta ciencia no es precisa.

Parte 2: El proceso de seducción

En la segunda y última parte del libro, Robert Greene divide el proceso de seducción en cuatro subpasos. Cada subpaso está dividido en capítulos.

Fase 1: aislar e intrigar, el despertar del deseo

  1. Elige a tu víctima: en otras palabras, concéntrate en los buenos clientes (como en el marketing , además de la seducción y el marketing son dos disciplinas muy cercanas y muchos artistas de la seducción se han convertido en comerciales). Las carreras están demasiado ocupadas y las personas ocupadas no están disponibles. Los mejores objetivos son aquellos que tienen una necesidad insatisfecha de aventura.
  1. Inspira confianza: si tu objetivo se da cuenta de que lo estás manipulando, o de que está obedeciendo a tus deseos, te culparán. El parecer que no diriges es una gran herramienta para el seductor.
  1. Caliente y frío: cultiva la ambigüedad de tus sentimientos, demuéstrate duro y tierno, místico y bondadoso, ingenuo e inteligente. Una mirada enigmática te fascina y te hace desear saber más.
  1. Despierta celos: a menudo queremos lo que otros quieren, queremos obtener lo que el otro tiene. Si te gustan otras mujeres, te interesarán aún más, se llama “preselección”. Recuerdo que, para obtener más impacto, la competencia del amor debe ser sugerida y no explícita.
  1. Crea necesidades… sin satisfacerlas: crea tensiones (falta o deseo) y crea frustraciones entre tus objetivos.
  1. Dominar el arte de la insinuación: es el arte de inculcar en la mente las otras ideas que florecerán más tarde, sin su conocimiento (como en la película Inception). Haz declaraciones brutales seguidas de excusas, tus comentarios revelarán su verdadero significado solo en el subconsciente de su víctima. Para implantar el germen de una idea seductora, es necesario apelar a la imaginación, a las fantasías, a los sueños secretos del otro. Lo que mueve su mente es evocar lo que ella quiere escuchar. La insinuación es efectiva porque evita la resistencia natural, pero también porque es el lenguaje del placer.
  1. Vivir el espíritu del otro: darle a tu víctima la ilusión de que ella es quien te seduce. Cada uno se centra en sus gustos, sus experiencias, sus opiniones. Nos protegemos dentro de un caparazón y la mejor manera de sacar a una persona de su caparazón y ser uno con ella es devolverle su imagen para que su vanidad no se sienta amenazada por la diferencia. Para reflejar a las personas, debes enfocarte en ellas intensamente, sentir el esfuerzo que se hace y las adula.
  1. Proponer la tentación de la serpiente que tentó a Eva con la promesa de conocimiento prohibido, debes despertar la idea que su destino quiere que no pueda controlarse, descubrir su sueño y dejar que piense que puedes llevarlo allí. El mundo está lleno de tentaciones, es difícil permanecer virtuoso y honesto, hay que reprimir constantemente los deseos más poderosos. Resistir es mucho más costoso que ceder a la tentación, como dijo el amigo Oscar Wilde (que también era un dandy).

Fase 2: Trazar el camino correcto, entre problemas y placer

  1. Mantén el suspense: guarda sorpresas calculadas y dale a tu “víctima” un escalofrío cambiando de rumbo.
  1. Problemas a través de la magia del habla, no es fácil ser escuchado: todos estamos atentos a nuestras propias preocupaciones y deseos, nadie están interesados ​​en las tuyas. Haz vibrar con frases cargadas de emoción, halaga, tranquiliza, engaña, usa promesas y palabras dulces. El lenguaje clave de la seducción no reside en las palabras que decimos o el tono de la voz coqueta o el sonido del lenguaje ordinario: hablar con otros acerca de lo que los hace feliz, lo que les concierne, lo que adula su vanidad. La forma de lenguaje más antiseductora es la controversia.
  1. Cuida los detalles: el más seductor de todos, no es lo que uno dice, es lo que uno comunica sin decir nada. Las palabras vuelan, no comprometen nada y se olvidan rápidamente. Mientras que el gesto, el regalo inteligente, el detalle personalizado tienen una consistencia y una vida más real, porque hablan por sí mismos y significan más de lo que realmente son.
  1. Respira con la poesía: agrega a tu imagen un toque de poesía o atributos exóticos. Siempre que la otra persona esté sola con sus recuerdos de ti, él / ella te imagina con todos los placeres que le prometes. Este aura te distingue entre miles. Solo la mediocridad es imposible de idealizar y carece de poder de seducción. Es posible seducir solo despertando el sueño.
  1. Desarmar: desvía la atención de tus acciones adoptando un perfil bajo, para que el otro se sienta superior a ti. Esta es la preocupación que despierta sospechas, si tu objetivo se siente superior a ti, estará tranquilo; encontrándole demasiado débil, estará demasiado presa de sus emociones para crear algo. Admite algunas travesuras, juegue con las víctimas y las circunstancias, la presión que la otra persona tiene sobre ti. No salgas de tu camino para luchar contra tus debilidades, sé sincero y travieso.
  1. Crea ilusión: para escapar de las duras realidades de la existencia, la gente disfruta soñando despierta, imagina un futuro de éxito, aventura y amor. Lleva a tu víctima a un estado de confusión que ya no marca la diferencia entre la ilusión y la realidad. La gente quiere creer en cosas extraordinarias, a costa de un poco de preparación mental, se dejarán engañar. Haz que los demás crean que están realizando sus más profundas aspiraciones. Todos han tenido desilusiones en su vida. La perspectiva de recuperar algo que se ha perdido, de ver corregida una injusticia es irresistiblemente atractivo. Ningún deseo es tan fuerte como el de corregir el pasado o borrar una decepción.
  1. Aislar a la víctima: el aislamiento debilita, saca a tu víctima de su entorno habitual. Todos tenemos nuestra propia vida, aplastados por las responsabilidades, nos acercamos a la influencia de los demás, porque tenemos demasiadas preocupaciones. Mientras más aísles a tu objetivo de su pasado, más se anclará en el presente. El principio de aislamiento se puede tomar literalmente, las islas siempre han tenido la reputación de lugares propicios para los placeres de los sentidos. Ten cuidado, si actúas demasiado abruptamente, tu objetivo, presa del pánico, puede huir.

Fase 3: cavar la trampa, hacia el precipicio

  1. Para probarte a ti mismo: si tus acciones no confirman tus palabras, dudará de tu sinceridad. Debes ofrecer una prueba tangible de lo que reclamas. La oportunidad de demostrar desinterés a menudo surge inesperadamente: rescate, regalo, favor… y lo que cuenta entonces no es ser efectivo, sino entrar en acción sin preocuparse por uno mismo. En este capítulo, encontramos un consejo muy importante “no tengas miedo de parecer ridículo o cometer un error”.
  1. Provocar una regresión: aquellos que han experimentado momentos de gran placer desean revivirlos. Proporciona a los demás una sensación de protección similar a la que siente el niño. Sin querer reconocerlo, todos queremos retroceder, despojarnos de nuestra fachada adulta para dar rienda suelta a las emociones infantiles que se esconden en las profundidades de nuestro inconsciente. Para usarlo, debes jugar como los terapeutas alentándote a que hable sobre su infancia. A lo largo de esta confesión, ella revelará sus pequeños secretos. Mientras el otro habla, debes estar atento, pero discreto, con comentarios ocasionales, pero sin juicio.
  1. Ofrecer la fruta prohibida: la atracción del tabú es tal que se codicia inmediatamente. El hombre es un animal extraño: tan pronto como se le imponen límites físicos o psicológicos, siente curiosidad por explorar lo prohibido.
  1. Convocar lo sublime es la seducción más sofisticada que el hombre ha creado nunca, que promete la inmortalidad, es un gran bálsamo que nos eleva hacia algo más allá de nosotros. Todos necesitamos fe, sea lo que sea. ¿Y de qué está hecho tu aura?
  1. Mezcla el dolor con el placer: la bondad puede ser encantadora al principio, pero pronto se vuelve monótona. Crea momentos de tristeza, desesperación y angustia, mantén una tensión que te permita una gran liberación. Despierta los celos, la preocupación y el bálsamo que luego pondrás en su alma herida será el doble de dulce. Tienes más que perder por personas molestas que dándoles un tiempo difícil. Crea tensiones para disiparlas.

Fase 4: el golpe fatal o saber cómo concluir

  1. Convertirse en presa: da la impresión de que el seductor quiere ser seducido. Mantén una cierta distancia, sin ir tan lejos como para permanecer en el anonimato. Cultiva el misterio, muéstrate inexplicablemente distante, despierta la ansiedad. Tu objetivo, para evitar un rechazo espontáneo de tu parte, le preguntará: “¿Es culpa mía?” “¿Qué podría hacer?” Ella tomará iniciativas para volver a ganarte. La voluntad de una persona es directamente una función de su libido.
  1. Animal: el mensaje debe pasar no a través de palabras, sino a través del cuerpo y de los sentidos, el deseo debe leerse en tus ojos, en la emoción de tu voz. Tienes que lograr un dominio completo del lenguaje corporal. Te aconsejo visitar esta web de lenguaje corporal 
  1. Saber cómo dar el golpe final: cuando llegue el momento, nunca cometas el error de contenerte o de esperar cortésmente, respetuosamente, que el otro se acerque a ti. En serio, este es un capítulo que muchos hombres que conozco deberían leer porque no se sienten cómodos con esta idea…
  1. Sobrevivir a las consecuencias: No prolongues stus despedidas innecesariamente. La mayoría de las veces, el desencanto es inevitable, debido a una caída en la tensión sexual, una relajación de la emoción e incluso puede traducirse como una especie de disgusto.

Conclusión sobre “El arte de la seducción”

Es una lectura muy gratificante. Tanto para los iniciados como para los no entendidos que leerán este trabajo con un ojo divertido, el arte de la seducción es un verdadero tesoro. Especialmente deleitará a los seductores avanzados y aficionados a la historia.

He leído 3 veces “el arte de la seducción” y aún hoy lo releo para recordarme cosas y hacer la conexión con mis propias experiencias. Es uno de los libros indispensables para cualquier persona que esté seriamente interesada en la seducción.

Puntos fuertes de “El arte de la seducción”:

  • Particularmente rico (quizás demasiado), lleno de anécdotas, referencias literarias e históricas: obtienes lo que pagas y te ayuda a cultivar.
  • Me encantó leer las citas, los proverbios, las máximas, las fábulas y los extractos de novelas que ilustran las palabras del autor al margen de las páginas.
  • Este libro es aleccionador, tiene un lado filosófico.
  • Demuestra claramente que la seducción no se trata solo del “ligue del sábado por la noche”.
  • Demuestra que no existe “un buen camino a seguir”, sino que puede haber más de uno.
  • El autor habla sobre la seducción en el campo del amor, pero también en otras áreas, como la vida laboral o profesional. Este libro no solo te será útil para seducir con un propósito sexual.
  • Muy interesante para la comprensión de la psicología humana en general: si estás interesado en las relaciones humanas y la persuasión, es un libro extraordinario.
  • Interesará tanto a las mujeres como a los hombres.
  • El formato es muy original, es el único autor que propone un trasfondo histórico completo con respecto a la Historia de la seducción.

Puntos débiles de “El arte de la seducción”

  • Si uno busca métodos que estén listos para ser aplicados, este no es el ideal: el libro ofrece una comprensión global del proceso. De hecho, el problema es que la seducción de hace muchas décadas ya no se aplica realmente a la modernidad de nuestra sociedad. Por lo tanto, como dije, es más un libro sobre el arte de seducir en el absoluto que sobre los medios concretos de seducir actuales.
  • Es un libro de 500 páginas: puede asustar a algunas personas que no están lo suficientemente motivadas porque es largo. Pero afortunadamente, podemos elegir capítulos o partes para enfocarnos, no tenemos por qué leer todo. Por ejemplo, a menudo leo los capítulos sobre el ardiente Libertino y el Anti-seductor, porque me reconozco y me ayudo a refinar mi propio arte de la seducción.
  • Lástima que contribuya a demonizar la seducción, por su vocabulario que puede ser controvertido, no me gusta hablar sobre el seductor y su “víctima”. En cualquier caso, no se corresponde en absoluto con mi estado de ánimo. La seducción no tiene que ser amoral…

Aquí puedes adquirir “El arte de la seducción” 

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Seductor: diario de un seductor. Soren Kierkegard

El libro es un clásico de un seductor.

Diario de un seductor. Soren Kierkegard
Diario de un seductor. Soren Kierkegard

Narra la trama sutil en la que el seductor protagonista envuelve a la joven Cordelia para conquistarla y abandonarla después. 

Fruto de su tormentosa relación con Regine Olsen y de sus meditaciones sobre el amor, este libro es, con seguridad, la obra que más fama ha reportado a Sören Kierkegaard (1813-1855). Pequeño tributo a la figura del seductor de la novela decimonónica, el «Diario» narra la relación entre Juan, “el seductor” –ducho en las artes del engaño y la manipulación– y la joven e ingenua Cordelia. Sin embargo, más allá de la trama literaria, abundar en la psicología del seductor no es sino un bello recurso que el filósofo danés utilizará para reflexionar sobre el “hombre estético”. A saber, el hombre que atrapado por la fuerza de la inmediatez y el goce sensual vaga por la vida víctima de sus instintos y sin poder ver en lo que le rodea nada más que un medio para satisfacer sus apetencias.

A través de consideraciones reflexivas del personaje principal masculino, narcisista y pedante, en torno al arte de la seducción, y las epístolas remitidas a su objetivo amoroso, el libro, narrado con exquisito tacto, muestra los diferentes procesos en torno a la maquinación, persuasión, fabulación y conquista del ser deseado.

Søren Kierkegaard sacude el concepto de seducción y lo transforma en una operación perversa, casi diabólica. Si pensamos en la seducción como un intento por despertar el deseo en otra persona a través de la mirada, las actitudes, la inteligencia, el protagonista del Diario de un seductor trasciende todas estas peculiaridades y va aún más lejos. Para Søren Kierkegaard la atracción física, y aún la atracción intelectual, son matices superficiales de la seducción. La verdadera seducción, aquella que derrumba barreras y penetra en las damas mejores protegidas contra los artilugios masculinos, se halla en el poder de las palabras.

Precio: 4,00 €

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